16/6/08

El genio ausente

Este curioso galimatías es el que nos tuvo en vilo a muchos desde marzo, y ha acabado siendo un misterio indescifrable para los (sufridos) estudiantes de sintaxis de mi facultad. Su autor es un personaje de lo más peculiar y hasta diría venusiano, que me recuerda a varios personajes de novela, cómic y hasta series de la Fox.

Pero observemos primeramente el dibujo. En su conjunto parece el trazado de un viaje, o el argumento de una novela. Todo empieza en un edificio, la Torre Fugimori, a la cual un extraño personajillo asciende mediante lo que parece ser una escalera. Luego de allí salen unas flechas que indican movimiento y al final una moto tipo Vespa. Hay anotaciones hechas con rapidez, que por la mala calidad de la foto (la hice de estrangis con el móvil) no se pueden apreciar. De bien seguro que, por su curvatura hacia abajo algún grafista nos desvelaría alguna cosa interesante de la mano de quien los escribió. Luego un edificio que parece ser un templo griego, y seguidamente un salto al autopista y luego al metro de Londres. Lo siguiente no tiene ni pies ni cabeza, creo que es una ciudad o unos jardines. Y al final…. El tsunami.

Imaginaos luego a este sujeto; mezcla de doctor Who, Sylar de la serie Heroes, y el niño callado de Pequeña Miss Sunshine; acudiendo cada dos días a las 8 de la mañana (siempre he sido el segundo o tercero en llegar, y él ya hacía rato que estaba allí, bien sentado en su silla, bien dibujando en la pizarra). Cada vez dibujando, cada vez lo mismo con alguna minúscula variación, cada vez borrando su obra cuando llegaba la profesora. Mudo, inquietante, meticuloso.

La primera vez que lo vi fue hace un año. Tenía y tiene aun la costumbre de dormirse en los bancos del pasillo, estirado cuan largo es, absolutamente ausente de lo que le rodea. A veces incluso me lo encontré durmiendo en el mismo suelo, delante de la puerta de clase. Los alumnos guays de primero lo apodaron cruelmente “el mort vivent” o “el vampir”, pero yo prefería llamarlo “el geni absent”. Nunca me atreví a hablarle, porque tenía unos prontos muy extraños y siempre me ha dado reparo entrarle a personajes tan estrafalarios, aunque casi siempre se trata de personas mucho más interesantes y sensibles de lo que uno espera.

Así que no sé aun lo que representan esos llamativos garabatos, y la presencia del tsunami que parece que condene toda su obra a la destrucción total. Aunque para ser sincero me encanta que aun sea un misterio. Quizá algún día pueda convertir a mi genio ausente en un personaje inmortal, haciéndole aparecer en algún argumento de cierta narración de suspense. Buenas noches mis drugos.

S.

1 comentario:

Metaltear dijo...

Qué hombre tan misterioso e inquietante. Me dices un día quién es y le hablo yo, a ver si cuela...